

La visita de la par evaluadora al Programa de Doctorado en Ciencias mención Química de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, realizada el martes 17 de marzo recién pasado, contempló una jornada de trabajo estructurada en sesiones con distintos actores clave del programa. La instancia, encabezada por la par evaluadora Margarita Aliaga Miranda, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, tuvo como propósito evaluar integralmente el funcionamiento del doctorado en el marco de su proceso de autoevaluación SIAC-PUCV.
La profesora Margarita Aliaga Miranda cuenta con una destacada trayectoria académica y profesional en el ámbito de la química, vinculada a la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde ha desarrollado labores de docencia, investigación y formación de capital humano avanzado. Su experiencia incluye participación en proyectos de investigación, publicaciones científicas en su área de especialidad y colaboración en instancias de evaluación académica y aseguramiento de la calidad en educación superior, lo que respalda su rol como par evaluadora externa en procesos de acreditación de programas de postgrado.
Durante la jornada de la mañana, las actividades comenzaron con una reunión con autoridades de la unidad, incluyendo al decano, director de instituto, secretario académico y director del programa, instancia que permitió abordar aspectos estratégicos de gestión y desarrollo. Posteriormente, la par sostuvo encuentros con el comité académico y con estudiantes del programa, generando espacios de diálogo sobre la experiencia formativa, los mecanismos de seguimiento y la calidad del proceso educativo. La mañana concluyó con una visita a la infraestructura del programa.
En relación con el impacto de los procesos de acreditación, el director del programa, Eduardo Muñoz C., destacó: “El proceso de acreditación, más allá de constituir una exigencia normativa, se ha transformado en una herramienta estratégica para la gestión y el desarrollo del programa. Su principal valor agregado radica en que instala una cultura de mejora continua basada en evidencia, permitiendo revisar sistemáticamente nuestras fortalezas y detectar oportunidades de mejora de manera oportuna.” Asimismo, agregó: “A lo largo del tiempo, este proceso ha favorecido la consolidación de mecanismos formales de seguimiento académico, el fortalecimiento del perfil de egreso y la actualización permanente de la propuesta formativa en coherencia con los desafíos científicos y tecnológicos actuales. Asimismo, ha promovido una mayor articulación entre docencia, investigación y vinculación con el medio, elevando los estándares de calidad del programa. En este sentido, la acreditación deja de ser un hito puntual y se convierte en un proceso permanente de reflexión crítica y toma de decisiones informadas, que impacta directamente en la formación de capital humano avanzado y en la proyección del programa a nivel nacional e internacional.”
Durante la jornada de la tarde, la agenda continuó con reuniones con graduados del programa, incluyendo participación en modalidad remota, y con el cuerpo académico sin cargos directivos, lo que permitió recoger una visión amplia y diversa sobre el funcionamiento del doctorado. Estas instancias fueron seguidas por una reunión interna de la par evaluadora para la preparación del informe de salida.
En cuanto a la participación de la comunidad en los procesos de autoevaluación, el director del programa señaló: “La participación de profesores y estudiantes en las comisiones de autoevaluación y jornadas de reflexión tiene un impacto altamente positivo, ya que fomenta una cultura de corresponsabilidad y compromiso con la calidad del programa. Para los académicos, este proceso permite reflexionar sobre sus prácticas docentes y de investigación, alineándolas con los objetivos formativos del programa y con estándares de calidad cada vez más exigentes. Además, fortalece el trabajo colaborativo y la toma de decisiones basada en evidencia. Para los estudiantes, en tanto, participar en estas instancias les otorga un rol activo en la construcción y mejora de su propio proceso formativo, permitiéndoles expresar sus experiencias, necesidades y expectativas. Esto no solo enriquece el diagnóstico institucional, sino que también fortalece el sentido de pertenencia y la identidad con el programa. En conjunto, esta participación genera una visión más integral y representativa del funcionamiento del doctorado, contribuyendo a procesos de mejora más pertinentes, inclusivos y sostenibles en el tiempo.” La visita concluyó con el informe oral de salida, marcando el cierre de una jornada clave para el fortalecimiento del programa.
